Dejar que los niños exploren y se diviertan, a su ritmo, con sus ideas y su creatividad y regalarles esa satisfacción que da jugar con algo que ellos mismos han creado. 

Por Irene P. Encinar

Aunque Scratch está diseñado especialmente para niños entre 8 y 16 años, puede empezar a utilizarse antes, sobre todo si se hace en familia 👪.

Scratch es un proyecto totalmente gratuito que surgió en el MIT Media Lab con el objetivo de acercar la programación a los más jóvenes. Busca fomentar la creatividad, el razonamiento sistemático y el trabajo colaborativo, ofreciendo también una plataforma para compartir proyectos.

La base de todo es un lenguaje de programación por bloques que permite animar objetos y darles instrucciones para que realicen las acciones que se quieran, como moverse, bailar, cambiar de “disfraz”… Son, precisamente, esos disfraces, los que permiten que los niños exploren otras áreas creativas como el dibujo, ya que pueden crear sus propias formas y objetos para después darles “vida” mediante la programación. 

La tercera pata sobre la que se sustenta el entorno de trabajo es la música y el sonido, permitiendo a los niños añadir un montón de efectos sonoros a sus juegos desde la galería de Scratch o incluso grabando los suyos propios.

 ¿Y qué cosas pueden hacerse con Scratch?

Pues tantas como nuestra imaginación nos permita: videojuegos, postales navideñas, vídeos animados, historias interactivas… Lo importante es dejar que los niños exploren y se diviertan, a su ritmo, con sus ideas y su creatividad y, de alguna forma, regalarles esa satisfacción que da el poder jugar con algo que ellos mismos han creado.

Si con esta introducción todavía no os he convencido, no dudéis en echarle un vistazo a la página de Scratch: https://scratch.mit.edu/ y a todos los proyectos que otras personas han ido compartiendo, ¡veréis cómo os entran ganas de poneros a programar con tus peques!

En función de su edad, podréis guiarlos más o menos a través de este tutorial. Hay conceptos que pueden ser complicados para los más peques y tendréis que programarlos vosotros, pero seguro que os sorprende lo rápido que aprenden a manejarse con estas herramientas 🙂

El videojuego 

En este tutorial vamos a crear nuestra propia versión del popular juego Space Invaders. Aquí tenéis un ejemplo de cómo podría quedar:

Compartimos nuestro proyecto como inspiración, pero la idea es que vosotros creéis vuestra propia versión.

Manos a la obra

Para poder empezar a crear vuestro videojuego en Scratch no es necesario registrarse; sin embargo, os animo a hacerlo para poder ir guardando el juego en la plataforma e incluso compartirlo con la comunidad cuando terminéis (si os apetece).

Tanto si os registráis como si no, es hora de darle al botón de “Crear”: 

Creando un videojuego con niños

Al hacerlo, se nos abrirá un panel de trabajo como el siguiente:

Creando un videojuego con niños

NOTA: Yo lo tengo configurado para trabajar en inglés porque me parece una buena oportunidad de practicarlo un poco con los peques y, además, la mayoría de lenguajes de programación están escritos en inglés, por lo que si se familiarizan desde pequeños con esta sintaxis, luego les será más sencillo dar el paso a lenguajes más complejos.

En él podemos observar 3 zonas diferenciadas:

En la izquierda tenemos el catálogo de acciones que los objetos pueden realizar, clasificadas por categorías. Además, existen otras dos pestañas para crear disfraces y sonidos.

En la derecha, están el escenario, los objetos que se mueven por él y el visor donde se va mostrando el resultado de nuestro juego o animación (y con el que podemos interactuar).

Finalmente, el panel del medio es la zona de programación, donde vamos a situar las instrucciones que queremos darles a los objetos para que se muevan o realicen otras acciones en el escenario (como cambiar de disfraz, reproducir un sonido…). Esta zona irá cambiando según el objeto seleccionado, para que podamos programar cada uno de forma independiente.

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